Teatro como valor social
El arte teatral, hacer teatro es sin duda una manera, un camino para conocerse mejor a uno mismo, mirar dentro de sí y comprender cuántos aspectos, incluso opuestos entre sí, conviven en cada uno de nosotros; pero como docente y formador/educador teatral considero importante subrayar también la importante valía que tiene en el ámbito pedagógico, educativo, formativo y social. Desde sus orígenes, el teatro siempre ha tenido un valor social.

Acerca a las personas, les permite
encontrarse, el teatro es encuentro con el otro y con lo diferente. La diversidad es la materia base del teatro y sobre la que siempre ha trabajado. Hacer teatro significa trabajar sobre la diversidad, explorarla, superando la indiferencia, prejuicios, estereotipos, en el respeto de la unicidad de cada uno. En la sociedad actual el horizonte territorial se ha ampliado, diferentes culturas entran en interacción en un continuo intercambio
entre ellas, donde el reconocimiento y la garantía de la libertad y de la igualdad debe darse en el
respeto de las diferencias de todos y de la identidad de cada uno.
Una sociedad cada vez más global, rica en diferentes estímulos y desafíos, que ve a cada ciudadano, desde niño, como un individuo activo y responsable hacia los demás y el entorno circundante para construir una sociedad global más sostenible y democrática. Hacer teatro como herramienta pedagógica, educativa y formativa tanto escolar como extraescolar permite formar al individuo, al niño en su totalidad, haciéndolo protagonista activo y ya no pasivo del aprendizaje, un aprendizaje que forma al hombre más allá del "saber ser" al "saber estar en el mundo".

Hacer teatro se caracteriza por el uso de
técnicas activas que rechazan el papel pasivo, dependiente y sustancialmente receptivo de cada
alumno. El teatro implica la participación activa y consciente ya que contextualiza las situaciones
de aprendizaje en ámbitos reales análogos a los que cada uno ha podido experimentar en el pasado, que
vive actualmente o que vivirá en el futuro.
El arte teatral permite estimular la curiosidad, la duda, la búsqueda, la argumentación, la discusión, el intercambio con el otro; prevé un trabajo en equipo, de grupo y esto refuerza la socialización, poniendo en funcionamiento objetivos sociales y educativos. Se da una interdependencia positiva confiando unos en otros para alcanzar un objetivo; una responsabilidad individual ya que cada uno en un grupo debe rendir cuentas por su parte de trabajo por lo que se vuelve necesario que el grupo trabaje de manera interactiva desarrollando una mayor colaboración, todos aspectos fundamentales para desarrollar desde pequeños una ciudadanía activa ya que es cierto que el mundo influye en la vida de cada persona pero también es cierto que cada persona tiene una responsabilidad única y singular hacia el futuro de la humanidad. Hacer teatro permite desarrollar una ética de la responsabilidad hacia los demás y el entorno circundante haciendo así a cada uno ciudadano activo de la sociedad.




