El teatro social ha demostrado, en numerosas experiencias, ser una herramienta transformadora capaz de actuar en tres niveles fundamentales:
El reciente evento dedicado a la presentación del documental "Benvenuti in Galera", celebrado el 12 de febrero de 2025 en la Cámara de los Diputados, nos ofreció la ocasión de reflexionar sobre temas cruciales relacionados con la redención personal, la dignidad y la rehabilitación social. En el centro de la discusión estaba "In Galera", el primer restaurante del mundo situado dentro de una cárcel y gestionado enteramente por reclusos, un proyecto nacido de la visión de Silvia Polleri. Pero esta extraordinaria iniciativa nos invita a mirar más en profundidad, explorando cómo otras herramientas culturales, como el teatro social y comunitario, pueden jugar un papel igualmente importante en el proceso de rehabilitación.
Al igual que el trabajo en el restaurante "In Galera", el camino actoral también se presenta como una herramienta poderosísima para promover la transformación personal y derribar las barreras del prejuicio; a través de la creación de espacios de expresión y escucha, permite a los participantes explorarse a sí mismos, contar sus propias historias y, sobre todo, imaginar un futuro diferente. En el ámbito penitenciario, el teatro se convierte en una plataforma donde los reclusos pueden redescubrir su propia humanidad, desarrollar empatía y construir relaciones positivas.
El teatro social ha demostrado, en numerosas experiencias, ser una herramienta transformadora capaz de actuar en tres niveles fundamentales:
Personal: Mejorando la autoestima, la conciencia de sí mismo y el sentido de responsabilidad.
Relacional: Reforzando la capacidad de comunicarse, colaborar y construir lazos auténticos.
Comunitario: Creando espacios de diálogo entre la cárcel y la sociedad, derribando las barreras del prejuicio y favoreciendo la reinserción social.
Durante la rueda de prensa, quedó claro cómo "In Galera" representa un modelo virtuoso de inclusión social a través del trabajo. Sin embargo, es evidente que experiencias como esta pueden ampliarse integrando el teatro como herramienta complementaria: de hecho, puede enriquecer el proceso de rehabilitación, ofreciendo a los reclusos un lenguaje expresivo a través del cual elaborar su propio pasado e imaginar un nuevo futuro.
La inclusión de la teatralidad en proyectos como el de "In Galera" podría ampliar aún más el impacto rehabilitador, creando una sinergia entre trabajo y arte. El teatro puede ayudar a los reclusos a explorar emociones profundas, superar el sentimiento de aislamiento y desarrollar competencias útiles también en el ámbito laboral, como la capacidad de hablar en público, trabajar en equipo y gestionar las emociones.
AEFT, siempre comprometida con la promoción del teatro social y comunitario, reconoce la importancia de integrar recorridos educativos y culturales en los contextos de rehabilitación. Nuestro trabajo apunta a formar profesionales capaces de utilizar el teatro como herramienta educativa, rehabilitadora y social.
Iniciativas como la de Silvia Polleri nos muestran cuán crucial es crear contextos que permitan a los reclusos expresarse y reconquistar su propia dignidad. AEFT se propone llevar el teatro social dentro de estructuras como la cárcel de Bollate, acompañando proyectos como "In Galera" para ampliar las oportunidades de redención ofrecidas a los reclusos.
"In Galera" es un ejemplo concreto de cómo el trabajo puede transformar vidas y derribar barreras. Pero esta experiencia también nos invita a imaginar nuevos caminos para la rehabilitación, integrando el teatro social como herramienta de crecimiento personal y colectivo.
Creemos firmemente que el teatro, al igual que el trabajo, puede ser un potente vehículo de redención, un lenguaje universal capaz de construir puentes entre la cárcel y la sociedad. En esta dirección, AEFT continuará promoviendo el teatro social y comunitario como parte integrante de un enfoque rehabilitador innovador e inclusivo.
Trabajar juntos por una sociedad que sepa mirar más allá de los muros, a través del arte y el trabajo, significa creer en un futuro donde cada persona pueda redescubrir su propio valor y contribuir al bien común.
Daniel De Rosa
Presidente AEFT





