Cuando se piensa en una vida dedicada al teatro, Massimo Polito es un nombre que emerge como símbolo de pasión, compromiso e interdisciplinariedad.
Cuando se piensa en una vida dedicada al teatro, Massimo Polito es un nombre que emerge como símbolo de pasión, compromiso e interdisciplinariedad. Su carrera, iniciada con una formación artística intensa y variada, es un ejemplo de cómo el arte puede transformarse en una misión capaz de influir en diferentes ámbitos, desde el escenario hasta la pedagogía.
Massimo cuenta que el teatro no fue solo una elección, sino un descubrimiento que dio forma a su vida. Su formación en instituciones prestigiosas y bajo la guía de maestros de gran valor fue el fundamento de una carrera que ha sabido conjugar técnica y emoción. Cada experiencia formativa fue para él una pieza de crecimiento, pero lo que más lo marcó fueron aquellos momentos en los que pudo enfrentarse a sí mismo, descubriendo que el teatro es mucho más que una actuación: es un viaje al alma humana.
Con un recorrido que abarca cine, televisión y teatro, recuerda con especial cariño algunos papeles que representaron verdaderos puntos de inflexión en su carrera. "

Cada proyecto te deja algo," dice, "pero hay papeles que te obligan a cuestionarte, a salir de tu zona de confort."
Entre los momentos más significativos, comparte episodios en los que el encuentro con el público superó todas las expectativas, demostrando que el teatro es un lugar de intercambio y crecimiento mutuo.
Lo que hace única la práctica de Massimo Polito es su capacidad de integrar diferentes disciplinas. Su enfoque interdisciplinario combina teatro, pedagogía, psicología y ciencias motoras, creando un método que no se limita a la escena sino que abarca el potencial educativo del teatro. "El teatro no es solo arte," explica, "es un medio para comprenderse a uno mismo y a los demás, para construir conexiones profundas." A través de esta integración, ha desarrollado recorridos que van más allá de la actuación, transformando el teatro en una herramienta para el crecimiento personal y colectivo.
¿Pero qué lo impulsa a continuar, a mejorarse constantemente y a buscar nuevos desafíos? La respuesta es clara: la pasión. "El arte es un compromiso diario," afirma. "Cada día trato de explorar nuevos horizontes, porque el teatro es un viaje infinito. Es este impulso el que me hace levantarme por la mañana con el deseo de crear." Para Massimo, la dedicación al arte no es un sacrificio, sino una elección consciente que enriquece la vida.
Dirigiéndose a quienes sueñan con emprender un camino en la actuación o en la enseñanza teatral, ofrece consejos valiosos. "Tengan el valor de equivocarse," dice. "Los errores son parte del proceso creativo. Pero sobre todo, nunca dejen de estudiar y de cuestionarse. El teatro no es un punto de llegada, sino un camino continuo." Entre los errores comunes, subraya la importancia de evitar la superficialidad: "La actuación requiere autenticidad. No busquen atajos, porque el arte verdadero nace de la profundidad."
Al final, Massimo Polito deja una reflexión que encierra el sentido de su viaje artístico: "El teatro es vida. Es un lugar donde podemos ser auténticos, donde podemos descubrir quiénes somos y qué podemos llegar a ser. Para quienes se acercan a este mundo, mi consejo es vivirlo con el corazón abierto, dejarse sorprender y transformar. Porque el teatro, al final, es esto: transformación."
Esta entrevista no solo ofrece una visión de la carrera de este gran artista, sino que representa una invitación a mirar el teatro con nuevos ojos, como un medio para crecer, comunicar y crear lazos auténticos.
Mira la entrevista completa haciendo clic aquí https://youtu.be/KuLRYPGAb94




